Era el primer dia de clase, y no la vi al entrar, pero si en el cambio de aula. En la tercera clase me senté a su lado y tras los titpicos comentarios tontos de quien no conoces, fuí conociendola más y más conforme avanzaba el curso. Junto con otros compañeros afianzabamos nuestra amistad. Quedabamos de vez en cuando para un café y pasabamos horas muertas charlando y aprendiendo el uno del otro. Cada vez eramos más amigos.
Porque sabiamos que no ibamos a ser otra cosa. Tanto ella como yo, sabiamos que había algo que impedia avanzar. Sobre todo por ella.
Algunos jueves y demás fiestas de guardar que tocaba salida con los compañeros nos ibamos de marcha. llegaba la cena navideña, la cena de las fiestas de facultad (nuestra y de alrededor), las cenas de fin de curso, y nos divertiamos. Y si surgia tension sexual, se resolvia de forma civilizada. No somos pareja.... pero una cosa no quita la otra.
La amistad se afianza... pero el tiempo pasa, y como decia Estopa en uno de sus temas: "El tiempo y el olvido son como hermanos gemelos". Aunque no siempre olvidas.
Pero el tiempo te hace ver lo errores, y si decides subsanarlos, lo mismo ya es tarde.
Habian pasado 4 años desde la primera vez que la vi. Aquella cena ya no era la típica de un grupo de clase. No era navidad, no eran las fiestas de la universidad. Simplemente eramos unos 20 ex alumnos, compañeros y/o amigos que habían terminado el año anterior y para no perderse la pista definitiva (que tarde o temprano ocurriria), decidieron quedar a cenar, y salir despues.
Yo, decidido a lanzarme a la piscina de una vez, y me daba igual que estuviese vacia, iba con ganas, con alegria.... pero ya era tarde. Ella llevaba acompañante.
Ese casi año que había pasado era tiempo suficiente para todo, incluso para conocer a tu media naranja. Pero ese no había sido mi caso. Y si el de ella.
Me lamenté, por dentro me lamenté mucho, me dije tonto y más cosas. ¿Pero que podía hacer, seguir lamentandome? No, simplemente hacer de tripas corazon, y seguir para adelante.
El destino no quiso que estuviesemos en más allá de una amistad, profunda, excelente, pero solo eso... amistad.
Ahora han pasado muchos años, aun recuerdo aquello, pero muy vagamente. Recuerdo algunas de esas fiestas... que se alargaron hasta el amanecer. Recuerdo los cafés. Recuerdo las charlas y conversaciones. Recuerdo la amistad.......Y recuerdo la pena.
Verano de colmillos y sangre.
Hace 14 años

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